August 29, 2016

Noviembre 30, 2015  El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos trabaja en una norma para modificar los requisitos de un perdón a la “ley del castigo”, conocida también como la “ley de los 10 años”.

Este cambio podría beneficiar a miles de indocumentados que tengan un cónyuge o padre que sea ciudadano estadounidense o residente permanente.

Sin embargo, la agencia advirtió que hasta el momento no hay ninguna modificación y que la nueva norma está en proceso de revisión. Los cambios tomarán efecto cuando se publique la regla final en las Notificaciones del Registro Federal.

La “ley del castigo”, que existe bajo la reforma migratoria de 1996, penaliza a los inmigrantes que se han quedado indocumentados en Estados Unidos por un período de seis meses o más.

Si se quedaron sin papeles seis meses tendrán que salir del país y no podrán regresar hasta después de tres años. Si se quedaron sin papeles un año, entonces el castigo es de 10 años sin poder regresar.

Por años, las personas que estaban solicitando un ajuste de estatus podían pedir un perdón siempre y cuando cumplieran con estrictos requisitos. En la mayoría de casos tenían que salir y esperar varios años para reingresar.

En marzo de 2013, USCIS cambió las reglas permitiendo un perdón provisional sólo para los familiares inmediatos indocumentados de ciudadanos estadounidenses. De esta manera se les permite realizar el ajuste de estatus dentro de los Estados Unidos siempre y cuando demuestren que el cónyuge o padre ciudadano experimentará “sufrimiento extremo” a causa de la ausencia del solicitante.

“Lo que se está proponiendo ahora es un ampliación de la norma que ya funciona desde 2013”, indicó Ferreira. El beneficio se extendería a los indocumentados con familiares que son residentes permanentes.

Otro de los cambios sería la flexibilidad en la definición de “sufrimiento extremo”. Actualmente este es uno de los requisitos más difíciles de probar para obtener el perdón.

El beneficio también se conoce como Perdón 601-A o Ampliación de Elegibilidad de Exenciones por Presencia Legal.  El proceso para escribir los cambios de los requisitos del perdón puede tomar entre semanas y meses. Mientras tanto las autoridades alertan a los inmigrantes que no se dejen engañar por personas inescrupulosas que ofrezcan tramitar el perdón.

 

Los Cambios en Ley de Perdón para Indocumentados
La nueva disposición anunciada en días pasados por el gobierno del presidente Barack Obama que introduce cambios en la llamada “Ley de castigo” o “Ley de los 10 años”, no beneficiará a todos los inmigrantes indocumentados, sino a aquellos parientes directos de ciudadanos norteamericanos que están en proceso de deportación.

Lo que se está anunciando esta semana tiene que ver con lo que se llama el perdón por el castigo de la Ley de los 10 años. En el esquema actual en migración, si un esposo o esposa ciudadano americano pide a su cónyuge y esta persona ha estado aquí indocumentada por un año o más, se le da un castigo de 10 años, que significa que debe salir del país y que no puede regresar hasta después de ese tiempo. Si ha permanecido sin documentos por al menos seis meses, el castigo es de tres años.

En virtud de esa ley, el esposo, esposa, padre o madre ciudadano americano tiene que demostrar que un familiar directo se verá afectado de forma extrema si la persona sobre la cual pesa la orden de deportación permanece fuera del país por un periodo de 10 años mientras se regulariza su estatus. Al tiempo que debe esperar por el castigo, la persona que está siendo pedida pero que ya fue deportada, se marcha sin tener la seguridad de que le van a aprobar el perdón y eso es lo que cambia a partir de la nueva política.

Lo que el presidente Obama está proponiendo hacer ahora es permitir que se aplique para el perdón antes de la persona salir del país. La ventaja de esto para ese grupo que califica dentro de este proyecto es que ellos van a poder saber antes de salir si se le va a aprobar el perdón o no. Esto solo va a aplicar a personas que son pedidas por ciudadanos americanos como esposas o esposos o niños que son pedidos por sus padres ciudadanos. Si usted es residente y pide a su esposo esto no aplica.

Estos casos benefician básicamente a parejas, padres o madres de personas enfermas que dependen de su esposo o esposa para que le ayude con las medicinas o con la dieta. Puede ser también por problemas económicos, en el caso de que el afectado no va a tener dinero suficiente o capacidad económica para cubrir sus gastos personales y servicios que recibe.

El abogado estima que solo unas 100 mil personas de un total de 11.2 millones de indocumentados en Estados Unidos serían favorecidos con esta disposición, pero aunque se trata de un grupo pequeño, lo importante es que beneficia a un grupo de personas que tienen razones suficientemente válidas para merecerlo.

Esperamos que la gente tenga mucho cuidado porque siempre hay gente que va a querer aprovecharse, a tomar dinero, poner aplicaciones en casos en los que la persona no califique. Siempre es bueno asesorarse con personas expertas.

De acuerdo con datos a los que tuvo acceso este semanario, más de 20 mil solicitudes de perdón y reunificación familiar fueron tramitadas en Estados Unidos el año pasado, de las cuales, solo siete mil fueron rechazadas.

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